No sólo resulta inevitable la incorporación de las TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN porque están ahí, sino porque forman parte de la cultura de nuestro tiempo y la sociedad tiene la obligación de recogerlas como instrumento y contenido, de y para la educación.
Como personas que nos dedicamos a educar tenemos la responsabilidad de que todos los miembros, sin exclusión, tengan la oportunidad de desarrollarse plenamente y estén preparados para participar en la sociedad como personas libres y para ello se hace imprescindible el acceso a los nuevos medios ínformación , comunicación y generadores de conocimiento.