
6. CRITERIOS DE ADAPTACIÓN
SEGÚN MINUSVALÍA
7. ESTÁNDARES Y
SUMINISTRADORES
8.5
Aplicaciones de X10 en el hogar
8.6 Adaptación de un sistema X10 a Internet
En Francia, muy
amantes de adaptar términos propios a las nuevas disciplinas, se acuñó la
palabra “Domotique”. De hecho, la enciclopedia Larousse definía en 1988 el término domótica
como: “el concepto de vivienda que integra todos los automatismos en materia de
seguridad, gestión de la energía, comunicaciones, etc.”. Es decir, el objetivo
es asegurar al usuario de la vivienda un aumento del confort, de la seguridad,
del ahorro energético y las facilidades de comunicación.
Una definición más
técnica del concepto sería: “conjunto de servicios de la vivienda garantizado
por sistemas que realizan varias funciones, los cuales pueden estar conectados
entre sí y a redes interiores y exteriores de comunicación. Gracias a ello se
obtiene un notable ahorro de energía, una eficaz gestión técnica de la
vivienda, una buena comunicación con el exterior y un alto nivel de seguridad”.
Para que un sistema
pueda ser considerado “inteligente” ha de incorporar elementos o sistemas basados
en las Nuevas Tecnologías de la Información (NTI).
El uso de las NTI en
la vivienda genera nuevas aplicaciones y tendencias basadas en la capacidad de
proceso de información y en la integración y comunicación entre los equipos e
instalaciones. Así concebida, una vivienda inteligente puede ofrecer una amplia
gama de aplicaciones en áreas tales como:
La definición de
vivienda domótica o inteligente presenta múltiples
versiones y matices. También aquí son diversos los términos utilizados en
distintas lenguas: ”casa inteligente” (smart house), automatización de
viviendas (home automation),
domótica (domotique),
sistemas domésticos (home systems),
etc.
De una manera general,
un sistema domótico dispondrá de una red de
comunicación y diálogo que permite la interconexión de una serie de equipos a
fin de obtener información sobre el entorno doméstico y, basándose en ésta,
realizar unas determinadas acciones sobre dicho entorno.
Los elementos de campo
(detectores, sensores, captadores, etc.), transmitirán las señales a una unidad
central inteligente que tratará y elaborará la información recibida. En función
de dicha información y de una determinada programación, la unidad central
actuará sobre determinados circuitos de potencia relacionados con las señales
recogidas por los elementos de campo correspondientes.
En este sentido, una
vivienda domótica se puede definir como: “aquella vivienda
en la que existen agrupaciones automatizadas de equipos, normalmente asociados
por funciones, que disponen de la capacidad de comunicarse interactivamente
entre sí de un bus doméstico multimedia que las integra”.
A continuación se
detallan las diferentes definiciones que ha ido tomando el término:
1)
La
nueva tecnología de los automatismos de maniobra, gestión y control de los
diversos aparatos de una vivienda, que permiten aumentar el confort del
usuario, su seguridad, y el ahorro en el consumo energético.
2)
Un
conjunto de servicios en las viviendas, asegurados por sistemas que realizan
varias funciones, pudiendo estar conectados, entre ellos, y a redes internas y
externas de comunicación.
3)
La
informática aplicada a la vivienda. Agrupa el conjunto de sistemas de seguridad
y de la regulación de las tareas domesticas destinadas a facilitar la vida
cotidiana automatizando sus operaciones y funciones.
Una
vivienda domótica, también llamada casa inteligente,
es aquella que tiene instalados sistemas de medida, mando, regulación y control
de todas las funciones que intervienen en un edificio. Todas estas funciones
son realizadas por diversos equipos interconectados a través de un BUS de
comunicación, que se basa en una red concreta. Se obtiene, así, información de
todas las variables del entorno (temperatura, luminosidad, humedad, humos...) y
una vez tratada, se dan una serie de ordenes para modificar dichas variables.
La domótica se centra en cuatro objetivos básicos: energía,
confort, seguridad y comunicaciones. Veamos características principales de
estos aspectos:
a)
Energía eléctrica : en
este campo, la domótica se encarga de gestionar el
consumo de energía, mediante temporizadores, relojes programadores,
termostatos, etc...
También se aprovecha de la
tarifa nocturna, mediante acumuladores de carga.
b)
Confort: la domótica nos proporciona una
serie de comodidades, como pueden ser el control automático de los servicios
de: calefacción, agua caliente, refrigeración, iluminación, y la gestión de elementos como accesos, persianas,
toldos, ventanas, riego automático, etc...
c)
Seguridad: la seguridad que nos proporciona un sistema domótico es más amplia que la que nos puede proporcionar
cualquier otro sistema, pues integra tres campos de la seguridad que
normalmente están controlados por sistemas distintos:
Ø
Seguridad
de los bienes: gestión del control de acceso y control de presencia, así
como la simulación de presencia.
Ø
Seguridad
de las personas:
especialmente, para las personas mayores y los enfermos. Mediante el nodo
telefónico, se puede tener acceso (mediante un pulsador radiofrecuencia que se lleve
encima, por ejemplo) a los servicios de Samur,
Policía, etc...
Ø
Incidentes
y averías:
mediante sensores, se pueden detectar los incendios y las fugas de gas y agua,
y, mediante el nodo telefónico, desviar la alarma hacia los bomberos, por
ejemplo.
También se pueden detectar averías en los
accesos, en los ascensores, etc...
d)
Comunicaciones: la domótica tiene una
característica fundamental, que es la integración de sistemas, por eso hay
nodos que interconectan la red domótica con
diferentes dispositivos, como la red telefónica, el videoportero,
etc...
Como nueva tecnología, las redes domóticas
están preparadas para la conexión a servicios como por ejemplo la TV por
satélite, servicios avanzados de telefonía, telecompra, etc...
Este
tipo de instalaciones, novedosas en España, llevan funcionando en Japón, EE.UU., Alemania, Francia, etc. más de 10 años. A la hora
de plantearse una instalación inteligente, hay que tener muy en cuenta los
largos plazos de ejecución en obras de viviendas, puesto que se corre el riesgo
(debido a los constantes avances de la técnica y automática) de que el sistema
se quede obsoleto. Actualmente, el único sistema de instalación inteligente que
permite cubrir necesidades futuras, ampliaciones y mejoras, sin un coste
elevado para el cliente es el sistema de PREINSTALACIÓN
INTELIGENTE GLOBAL. Dicho sistema permite dejar una vivienda, en
construcción, preparada para que el día de mañana se le pueda incorporar
cualquier tipo de avance existente en el mercado, de forma no muy costosa. Es
decir, tendríamos una vivienda con la infraestructura necesaria para poder, si
en un futuro por cualquier razón se quiere, instalar un sistema domótico que cubra nuestras necesidades sin tener que
realizar grandes cambios en la estructura de la vivienda.
Es muy importante dejar claro que el coste de una
instalación domótica no debe superar un 5% y el coste
de la PREINSTALACIÓN INTELIGENTE GLOBAL
no debe superar un 0,2% del precio global de la vivienda. Por esta razón, la
preinstalación es muy recomendable, ya que, añade a su bajo coste económico, la
posibilidad de que el cliente quiera instalarse en el futuro, otras
aplicaciones, desconocidas para él, en el momento de inicio de obra.
La domótica se introdujo con el concepto de casa inteligente,
aunque en ocasiones sólo se tratase de una casa automatizada. Ante la necesidad
de conseguir una mejora de la calidad de vida, es necesario tener una mayor
accesibilidad a la información doméstica, la cual se realizara por medio de los
interfaces ( zonas de comunicación o acción de un
elemento sobre otro), y también un mejor acceso a diversos servicios
específicos para la población, como pueden ser:
-
Integración de teleservicios.
-
Interfaces hombre - máquina, para control de sistemas integrados.
-
Integración de equipamientos.
-
Sistemas para control sanitario.
-
Sistemas de entrenamiento.
-
Sistemas de seguridad
Unos
de los servicios específicos de mayor aceptación son la teleasistencia
y la telealarma. Son sistemas cuya finalidad es la de
producir señales de aviso a personas con problemas para desenvolverse en la
vida diaria, como puede ser el caso de ancianos o de personas con alguna
discapacidad, consiguiendo así una mejora notable a la hora de enfrentarse a
determinadas situaciones, es decir, mejorando su nivel de vida. Pero como todo
en esta vida, este tipo de servicios tienen sus pros
y sus contras. Una de las múltiples ventajas que
ofrecen es la interrelación humana, es decir, supongámonos en el caso de un
entorno rural; en estas situaciones las llamadas producidas por los servicios
antes mencionados, son recogidas y atendidas por otras personas (familiares,
amigos, vecinos) pertenecientes a ese entorno rural, con lo cual la relación de
la persona discapacitada siempre va en aumento. El caso contrario sería el que
se da en una ciudad, ya que esas llamadas en la mayoría de los casos son
recogidas por centrales de asistencia, con lo que la relación del individuo
afectado con otras personas siempre será menor. De ahí el dilema de la mejora
de la calidad de vida, ya que en muchos casos la integración de estos servicios
ha producido un aumento de la seguridad y comodidad del sujeto, pero a su vez,
y sin darnos cuenta, con la implantación de los mismos, hemos conseguido que la
persona afectada se encuentre aislada socialmente.
Un
elemento indispensable en un sistema domótico es la
forma de comunicación entre dispositivos, sensores, actuadores
y procesado de la información. Todo ello se lleva a cabo gracias al bus domótico,
considerado el sistema nervioso de la domótica.
El
sistema domótico se caracteriza por tener un esquema
de funcionamiento muy
similar al
del sistema nervioso animal. Su desarrollo sería el siguiente. Mediante
diversos sensores se introducirá información al sistema: ojos ( videocámaras, videoporteros,
sensor de luminosidad, detectores de presencia ), oídos ( timbres, detectores
de llanto del bebé ), tacto (sensores de temperatura, termostatos …), gusto,
olfato (detectores de gas, de humo … ). En el cuerpo humano, toda esta
información se hace llegar al cerebro por medio del sistema nervioso, mientras
que en un sistema domótico equivaldría a hacer llegar la información a la unidad
central ( que vendría a ser el cerebro humano ) por
medio del bus domótico (sistema nervioso). Esta
unidad central a de estar programada para llevar a cabo determinadas acciones,
en función del tipo de información que reciba ( hace
calor à bajar la temperatura, huele a humo à encender la alarma, etc
), de manera que una vez que haya procesado dicha información, tendrá que
ordenar a los actuadores correspondientes que
realicen su función.
Una de
las funciones de la domótica es la de crear un
entorno más amigable, según sean las capacidades del individuo. Además de crear
diversos sistemas que mejoran nuestra calidad de vida, nos da la posibilidad de
su monitorización y control a distancia, gracias al bus domótico.
De esta manera, podemos hablar de un control local que nos permite estar al
tanto del funcionamiento de la gran parte de los servicios que tenemos al
alcance de la mano ( como puede ser la temperatura del
termostato, en que ciclo se encuentra la lavadora, que el microondas ya ha
acabado …) y a su vez modificarlos ( cambiar la temperatura, acelerar el
proceso de lavado, …). Pero por otro lado también existe un control remoto,
mediante el cual podremos obtener información, y modificarla, si es nuestra
intención, mediante otros interfaces, y controlar los dispositivos también
desde interfaces diferentes.
El
control y acceso a información mediante el bus domótico,
permite una modularidad y flexibilidad muy útiles a
la hora de adaptar el entorno al
individuo. De esta manera, cada individuo necesitará un tipo de interfaz particular,
bidireccional ( para recibir
información y poder actuar sobre el sistema ) y adaptado en función de su nivel
de capacidad o discapacidad, pero aún así, el resto del sistema podrá ser común
a todos los individuos.
Como ejemplos de diferentes elementos domóticos,
según la discapacidad podemos ver los siguientes. Ante problemas de
discapacidad física, existen medios que facilitan el transporte para personas
con graves problemas de locomoción, camas automatizadas y controladas por bus
doméstico, sillas de ruedas motorizadas y accionadas por voz que pueden incluir
un brazo robot, entre otras muchas cosas. Para personas con discapacidad mental
o dificultades de proceso y memoria, la unidad central puede ofrecer asistencia
a memoria, ofrecer vigilancia, alarmas, automatizar acciones como el control de
la luz y la temperatura, tener programadas llamadas a centros de servicios en
caso de situaciones anormales o de emergencia, servir de agenda, de
recordatorio de las horas de comidas, de toma de pastillas, incluso de
asistencia en recordar como hacer tareas sencillas: comidas, gimnasia,
limpieza, etc. También es posible el soporte desde el exterior, como
explicaremos más adelante, mediante el acceso a la información de la casa y el
control remoto de los aparatos, y el ya mencionado centro de servicios.
Otras características de las
viviendas domóticas se pueden extraer a partir de un análisis global del concepto, de forma
que se pueden determinar unos rasgos generales propios y comunes a los distintos
sistemas de una vivienda inteligente que son los que la caracterizan como tal.
El uso de estos sistemas tiene implicaciones que se
pueden dividir en inmediatas, en cuanto a que son las que se producen por el
mero hecho de habitar en una vivienda inteligente, y a más largo plazo, ya que
trascienden el individuo para afectar al entorno social a través de nuevos
modelos de uso.
Estas características generales, junto con las
consecuencias inmediatas emanadas de su uso, son las siguientes:
- control remoto desde dentro de la vivienda: a
través de un esquema de comunicación con los distintos equipos (mando a
distancia, bus de comunicación, etc.). Reduce la necesidad de moverse dentro de
la vivienda, este hecho puede ser particularmente importante en el caso de
personas de la tercera edad o minusválidos.
- control remoto desde fuera de la vivienda:
presupone un cambio en los horarios en los que se realizan las tareas
domésticas (por ejemplo: la posibilidad de que el usuario pueda activar la
cocina desde el exterior de su vivienda, implica que previamente ha de preparar
los alimentos) y como consecuencia
permite al usuario un mejor aprovechamiento de su tiempo.
- programabilidad: el
hecho de que los sistemas de la vivienda se pueden programar ya sea para que
realicen ciertas funciones con sólo tocar un botón o que las lleven a cabo en
función de otras condiciones del entorno (hora, temperatura interior o
exterior, etc.) produce un aumento del confort y un ahorro de tiempo.
- acceso a servicios externos: servicios de
información, telecompra, telebanco, etc. Para ciertos
colectivos estos servicios pueden ser de gran utilidad (por ejemplo, unidades
familiares donde ambos cónyuges trabajan) ya que producen un ahorro de tiempo.
Vamos a tratar dos criterios
para valorar un sistema domótico, el de usuario y el
técnico:
- criterios de usuario:
ü posibilidad de realizar preinstalación del sistema en la fase de construcción de la vivienda
ü
facilidad
de ampliación e incorporación de nuevas funciones
ü
simplicidad
de uso
ü
grado
de estandarización e implantación del sistema
ü
variedad
de elementos de control y funcionalidades disponibles
ü
tipo
de servicio posventa
- criterios técnicos:
ü
tipo
de arquitectura (topología si es distribuido o centralizado)
ü
topología
ü
velocidad
de transmisión
ü
medios
de transmisión
ü
tipo
de protocolo
ü
fabricación
de elementos por terceras partes
En
todo sistema domótico los diferentes elementos de
control deben intercambiar información unos con otros a través de un soporte
físico (par trenzado, línea de potencia o red eléctrica, radiofrecuencia,
infrarrojos, etc.). Cada protocolo, como
veremos más adelante, utiliza un medio de transmisión específico.
A
continuación enumeramos los siguientes tipos de medios:
1) Líneas de distribución de energía
eléctrica.(Corrientes portadoras)
Si
bien no es el medio más adecuado para la transmisión de datos, si es una
alternativa a tener en cuenta para las comunicaciones domesticas dado el bajo
coste que implica su uso, dado que se trata de una instalación existente.
Para
aquellos casos en los que las necesidades del sistema no impongan
requerimientos muy exigentes en cuanto a la velocidad de transmisión, la línea
de distribución de energía eléctrica puede ser suficiente como soporte de dicha
transmisión.
Dada
las especiales características de este medio y, sobretodo, su idoneidad para
las instalaciones domesticas a continuación se detallan sus principales
ventajas e inconvenientes:
-
Nulo coste de la instalación.
-
Facilidad de conexionado.
-
Poca fiabilidad en la transmisión de los datos.
-
Baja velocidad de transmisión.
Un sistema
basado en líneas de distribución de energía eléctrica consta de las siguientes
partes:
1.-
Unidad de control: encargada de
gestionar el protocolo, almacenar las ordenes y transmitirlas a la red.
2.-
Interface de
conexión de los equipos, es el elemento que recibe las ordenes
de la unidad de control y las ejecuta.
3.-
Filtro: para evitar que las señales
puedan interferir la red eléctrica exterior a la vivienda.